Mi cesta
Si nunca te había ocurrido antes, puede resultar un poco impactante ver que de repentes tus impresiones adquieren un tono generalmente rojizo. Un montón de interrogantes se apilan en tu pensamiento. ¿La impresora se averió? ¿Los cartuchos de tinta no están bien? ¿Qué habrá ocurrido? ¿Qué debo hacer si mi impresora imprime rojo? Si además, estabas en medio de una impresión necesaria y te quedaste tirado, puede que la impaciencia no juegue a tu favor en el momento de dar con el origen del error.
Así pues, vamos a darte soporte para que averigües rápidamente como solucionar tu problema.
Lo último que debes hacer es agobiarte o frustrarte porque la impresora imprime rojo, pues pronto verás que, son pocos los motivos por los que puede ocurrir esto, y por tanto, será un inconveniente muy rápido subsanar. Empecemos.
El primer punto que debemos comprobar son los niveles de tinta de cada color. Pues aunque aún dispongas de magenta, cyan y amarillo, si el negro está bajo, tenderá a salir en tono rojizo. Muchos dispositivos de impresión, cuando se agota la tinta negra, continúan imprimiendo a través de la mezcla de los cartuchos de color para sacar el negro, sin embargo, el resultado no será un negro puro, por lo que puede visualizarse ligeramente rojizo.
Para comprobar los niveles de tinta, tan sólo tendrás que abrir el controlador de tu impresora, escribiendo la marca de tu equipo en el buscador de tu escritorio, situado en la esquina inferior izquierda. Cuando aparezca en los resultados, lo abres y te diriges a la sección a tal fin. En cada modelo de impresora tendrás que acceder de forma distinta, por lo que si no sabes cómo hacerlo, te recomendamos que eches un vistazo en el manual del equipo.
En caso de no querer pararte a revisar el manual, también puedes realizar esta comprobación fácilmente a través de tu sistema operativo Windows. Tan sólo sigue estas indicaciones:
Si el caso, y apenas te queda tinta. Te toca sustituir los cartuchos de tinta. Si quieres que sean de calidad, con gran durabilidad, y muy baratos
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Si la tinta no sale con normalidad a través de los inyectores de los cabezales, la mezcla de colores no se efectuará correctamente, y por consiguiente, puede dar lugar a impresiones rojizas. La forma de solucionar este impedimento es realizar una limpieza de los cabezales. No obstante, dado que este proceso supone consumo de tinta, verificaremos inicialmente que se trata de este problema en cuestión imprimiendo un test de inyectores. Una vez impreso, observaremos si existen defectos, zonas borrosas, decoloradas o incluso rayas. De ser así, procederemos con la limpieza de cabezales. Realiza estos pasos:
Si quieres ver más en detalle este proceso, puedes conocerlo en nuestro post «Cómo limpiar el cabezal de la impresora».
Si el método de limpieza automático no fue suficiente, puedes hacerlo de forma manual como se muestra en el vídeo para la limpieza en impresoras HP.
Si el motivo por el que mi impresora imprime rojo no se debe a los niveles de tinta, ni a los cabezales de impresión, lo más conveniente sería ejecutar el solucionador de problemas de Windows para que realice un diagnóstico y nos indique dónde se encuentra el origen del problema. Esta herramienta es muy eficaz para diagnosticar y solucionar multitud de fallos en el sistema. Para ejecutarla tan sólo realiza estos pasos: