Mi cesta
Viejo o nuevo, son muchas las causas por las que en alguna ocasión una impresora HP no reconoce un cartucho compatible. A veces, el problema puede ir acompañado de su condición de genérico, y otras, son anomalías que podrían ocurrir con cualquier tipo de consumible de tinta. Pero lo que no debemos nunca hacer, es relacionarlo de forma directa con la calidad, ya que comprando en una tienda de confianza podremos encontrar cartuchos compatibles de calidad extraordinaria que nada tienen que envidiar a los originales. Y por supuesto, con precios mucho más bajos.
Sin embargo, como bien sabrás, las impresoras y sus accesorios son aparatos caprichosos, que cuanta más tecnología tengan más adelantamos en algunos aspectos, pero más atrasamos en otros, como en su extrema sensibilidad.
Lo mejor, es que cuando te veas en dicha situación de no reconocimiento del cartucho, compruebes las posibles causas que te detallamos a continuación para realizar un descarte hasta dar con la solución. Pero tú con calma, que la mayoría de las veces es una simple tontería.
En primer lugar, antes de adentrarnos en el mecanismo de nuestra impresora y sus cartuchos de tinta compatibles, realizaremos una serie de comprobaciones básicas que aunque parezcan banales, lo cierto es que en más de una ocasión nos sacan de quicio para acabar en nada cuando nos damos cuenta de que es lo que estaba causando el bloqueo del equipo.
Estas revisiones sencillas pasan por comprobar que todas las conexiones y cables estén perfectamente ajustadas, y eso incluye que los puertos USB de nuestro ordenador, si está conectado a la impresora, también funcionen correctamente. Es curioso como a veces, un simple puerto USB que no funciona puede marearnos durante mucho tiempo sin darnos cuenta que ya no hace transferencia de datos.
El paso básico siguiente, en caso de tratarse de un cartucho nuevo, será verificar que estén retirados todos los protectores. Cuidado con no despegar el sello perforado, pero el resto de plásticos han de quitarse. No deberías tener problema en en localizarlos, aparecen perfectamente señalados para evitar confusión. Sobre todo, la tira que cubre el chip, de lo contrario, no haría contacto.
Lo siguiente que debes hacer será comprobar que el cartucho de tinta está correctamente colocado. Prueba a sacarlo y volverlo a poner en su lugar. Para la mayoría de las impresoras, la cara frontal de los consumibles debe quedar mirando hacia ti, y el cabezal en la parte superior. También verifica que esté en su ubicación correspondiente, si es color para color, y viceversa con el negro. Normalmente aparece indicado el lugar de cada cartucho en una pegatina dentro de la impresora. Y acto seguido, verifica que esté ajustado. Hay que hacer presión hasta escuchar un «click». Pero sin pasarse, si tienes que forzar es porque no está en su lugar, o está mal colocado, y podrías acabar por romper alguna pestaña o conector.

En el 80% de los casos, el problema deriva del chip. Y es que son muy delicados, por lo que hay que manipularlos con sumo cuidado. Muchas veces nosotros mismos lo dañamos al abrir el envoltorio del cartucho de tinta sin darnos cuenta. Motivo por el que hay que prestar especial atención al desembalarlo. Otras, nos llega ya así a casa.
Si al comprar un cartucho compatible, éste es de calidad, es muy improbable que el chip salga defectuoso de fábrica, ya que habrá pasado por exhaustivos controles de calidad. Sin embargo, y a pesar de todas las protecciones del embalaje, puede ocurrir situaciones durante su almacenamiento posterior, o transporte, en las que condiciones como la temperatura acabe por dilatar la propia tinta, hinchando la carcasa y provocando desperfectos como aflojar el chip o su desplazamiento. Incluso, si lo compraste como repuesto hasta que se agote el cartucho que tengas en ese momento en funcionamiento, debes guardarlo en casa en lugar fresco y seco para que su perfecta conservación.
En definitiva, lo que sí queda manifiesto cuando el la impresora HP no reconoce el cartucho compatible a causa del chip, es que lo mismo podría haberte ocurrido con un cartucho original. La fragilidad del chip es algo innato independientemente de su condición genérica o no. Eso sí, si son cartuchos de calidad, las posibilidades de error se reducen considerablemente. Y eso, sólo puedes conseguirlo comprando en un lugar de confianza. Evita comprar marcas desconocidas o en lugares sin referencias. Existen lugares avalados por sus consumidores como 👇 nuestra tienda de cartuchos compatibles 👌 donde te asesoramos y sólo suministramos consumibles de calidad PREMIUM y con 2 años de garantía. 💯
El chip es la parte del cartucho a través de la cuál se intercambia información entre la impresora y el mismo. Si por alguna circunstancia la impresora no pudiera leerlo, ésta generaría un código de error. Por este motivo, la mayoría de las veces, cuando la impresora no reconoce el cartucho compatible, se debe a la imposibilidad de la lectura del chip.
En primer lugar, lo que debemos hacer es localizar el chip. Éste suele ser una pequeña plaquita rectangular de color verde o naranja y en él se pueden apreciar unos minúsculos circuitos y puntitos. Son varias las anomalías que puedes encontrarte al revisar un chip defectuoso y la forma de proceder en cada una las siguientes:
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De nuevo nos encontramos con el hándicap de comprar cartuchos compatibles en lugares de dudosa seguridad. Por supuesto que es aconsejable comprar consumibles genéricos. Puedes ahorrar hasta un 80 % en el precio con respecto a un original. Las impresiones pueden ser de la mejor calidad y su durabilidad incluso mayor. Pero eso sí, sólo cómpralos en sitios especializados con todas las garantías.
Sólo los profesionales del cartucho conservarán, almacenarán y te suministrarán cartuchos de tinta con los mejores materiales, una eficiente fabricación, y la tranquilidad de que estás comprando un producto de calidad.
De lo contrario, es una lotería. Y podrías encontrarte con un cartucho completamente inservible, además de la papeleta de que puede que no te lo cambien o no te devuelvan el dinero. Así pues, compra sólo donde te ofrezcan garantía de cambio o devolución para el hipotético caso de que tengas la mala suerte de encontrarte con un cartucho defectuoso.
Una de las ventajas de los cartuchos compatibles sobre los originales es que existen modelos que ofrecen mayor cantidad de tinta en su depósito y por tanto duran más. El inconveniente llega cuando la impresora incorpora contador de páginas y una vez llegado al máximo marcado los niveles de tinta no se han agotado. Esto confunde a la impresora lanzando un mensaje de error y bloqueando el mecanismo de impresión.
Si sueles tener este problema de forma habitual, lo más fácil es que adquieras un aparatito que venden muy económico en Amazon para resetear el chip. Así la impresora lo detectará como nuevo, pondrá el contador a cero, y te permitirá seguir imprimiendo y aprovechar el resto de tinta de tu cartucho.
Si la impresora estuvo funcionando correctamente hasta ahora, es más improbable que el fallo provenga de la misma, aunque no imposible. Haz memoria, si recientemente instalaste alguna actualización del firmware de la misma. Es posible que si tu impresora HP no reconoce el cartucho compatible desde entonces, se hayan instalado nuevas funcionalidades encargadas de detectar cartuchos compatibles y bloquearlos.
Piénsalo un momento, si los fabricantes de impresora sacan la mayor parte de beneficios en la venta de sus cartuchos, es lógico que no les interese que compres cartuchos genéricos, y podrán todos los obstáculos posibles para inutilizarlos. Sin embargo, por suerte, por mucho que avancen en la creación de nuevos sistemas de detección de chips de marca blanca, la tecnología también avanza para los cartuchos compatibles que siguen actualizándose y encontrando nuevas formas de sortear estos obstáculos.
Así pues si las pistas te indican que es el caso, tan sólo tendrás que devolver el firmware de la impresora a un estado anterior. Podrás descargar online una versión más antigua o reinstalar la del CD que viene con la compra de la impresora. Puedes estar tranquilo. Tu equipo seguirá funcionando a la perfección y completamente seguro. Es muy difícil que un malware entre en tu impresora, y para evitarlo bastará con tener instalado un buen antivirus en tu ordenador que actúe como cortafuegos.
Si tras probar con todo lo anterior, tu impresora sigue sin reconocer el cartucho, prueba con otro nuevo por asegurar que el problema deriva de la impresora. Si éste tampoco lo reconoce, es posible que haya una avería. En tal caso, sólo queda contactar con el servicio técnico.
Suerte, y al lío.