Mi cesta
La entrega gratuita en establecimientos comerciales encontró un punto y final cuando la normativa de bolsas de plástico de 1 de julio de 2018 estableció la obligatoriedad de comprar bolsas de plastico en nuestro paso por caja de comercios y supermercados.
Una noticia que nos invadió de un sabor amargo y dulce… ¿Acaso volvemos a tiempos de antaño cuando nuestras abuelas paseaban por el mercado con una cesta de mimbre bajo el brazo? Un recuerdo dulce, sin duda, pero completamente inviable en los tiempos que vivimos. Evidentemente, la estampa no será la misma, pero la analogía de la situación bien la representa.
Y es que ciertamente, el objetivo de esta normativa sobre bolsas de plastico pretende que seamos nosotros mismos los que pongamos las bolsas de plastico reciclado que portarán nuestros artículos de compra.
¿Y qué pasa si olvidamos llevar bolsas? ¿No podremos realizar nuestra compra? ¿Llevamos los productos en las manos? Claro que no, todos los establecimientos comerciales contarán con bolsas de plastico de reciclaje a disposición del consumidor, sin embargo, su adquisición conlleva un coste adicional en el carrito de compra.
Como habrás intuido ya, el objeto de esta ley sobre bolsas de plástico se enfoca a la consecución de paliar los daños causados en nuestro ecosistema por la indiscriminada y abusiva contaminación de consumibles tpv y aminorar así la producción de desechos con un simbólico precio que disminuya la venta de bolsas plasticas en los puntos de pago y recogida de los establecimientos e incentive a su vez la reutilización de las que ya tenemos en nuestra posesión.
Sin embargo, tras llevar a cabo las disposiciones que se nos marcaron, el objetivo con el que se creó nunca llegó a alcanzarse por un motivo tan simple como la durabilidad. La exposición tan frecuente de las bolsas de plastico reciclado a un peso superior al que podían soportar, hacían de las mismas que sólo fueran servibles para pocos usos, en incluso en ocasiones, un único uso. Por ende, si descartamos la posibilidad de reutilización, nos encontramos con que además de suponer un sobrecoste para el consumidor, asimismo, seguimos contaminando mar y tierra con residuos plásticos.
Así pues, pronto el Gobierno se dispuso en marcha para reforma del Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción del consumo de bolsas plásticas, para introducir la prohibición de la entrega, gratuita o no, de bolsas de plástico ligeras. Una actualización que lleva vigente desde el 1 de enero de 2021.

La nueva normativa de bolsas de plástico de 2021 deja claro su objetivo desde el primer punto:
«Este real decreto tiene por objeto adoptar medidas para reducir el consumo de bolsas de plástico, con la finalidad de prevenir y reducir los impactos adversos que los residuos generados por dichas bolsas de plástico producen en el medio ambiente...»
En la ley de bolsas de plástico de 2021 se mantienen disposiciones anteriores, adoptadas con fecha de 1 de julio de 2018, donde se prohibió la entrega gratuita, condicionando la obligatoriedad de las ventas de bolsas plasticas en las cajas de salida de los comercios. Sin embargo, en este momento, se excepcionaba las bolsas muy ligeras o las bolsas de plástico con un espesor de al menos 50 micras y un 70% de material reciclable.
Un excepción, que posteriormente la reforma de 2021 derogará para prohibir también la entrega tanto de bolsas ligeras (entre 15 y a 50 micras), como las muy ligeras (inferior a 15 micras), salvo que las mismas sean bolsas de plastico compostables, es decir, cuyo tiempo de degradación en el medio natural sea inferior a 12 semanas, mucho más rápido que el de las bolsas de plastico biodegradables, además de ser un recurso saludable por ser devuelto a la tierra en forma de nutrientes.
Con fecha de 1 de enero de 2020, se introduce la prohibición de entrega y venta de bolsas de plastico fragmentadas. El material de este tipo de bolsas es oxofragmentable que incorpora unos aditivos catalizadores que desintegra rápidamente el plástico en microfragmentos. Estos restos, al final acaban siendo un peligro para la fauna animal, y sobre todo, marítima, como el caso de las tortugas, que incluso los ingieren produciéndoles bloqueos gastrointestinales y alteraciones en su alimentación y reproducción.
Finalmente, el 1 de enero de 2021, se introduce, como ya mencionamos, la prohibición de entregar bolsas con una densidad inferior a 50 micras.

Según lo dispuesto en este Real Decreto, se diferencian los siguientes tipos de envases, materiales y otros agentes relacionados:
Los residuos plásticos contaminan seriamente la salud de nuestra tierra, haciendo su mayor devastación en mares y océanos. Los animales marinos se encuentran en grave peligro y su supervivencia pende de un hilo. Según cifras de Greenpeace, la producción de plástico alcanzó la friolera de 380 millones de toneladas en todo el mundo en 2015.
Sin embargo, este grave impacto medioambiental no sólo perjudica a la vida marina, también a la economía mundial. La basura acumulada en las playas afecta negativamente al turismo, con el añadido de suponer un importante desembolso económico en labores de limpieza.
El planeta pide a gritos un cambio en nuestros modos de consumo, donde se hace más necesario que nunca intensificar la concienciación de la sociedad sobre los peligros de las bolsas de plastico no reciclables o de un sólo uso.

La normativa de bolsas de plástico de 1 de julio de 2018 impone la obligatoriedad de cobrar una cantidad por cada bolsa que sus clientes adquieran. Asimismo, dispone en su anexo I una cuantía para el precio de las bolsas de plástico.
El coste de las bolsas de plastico a comprar por el consumidor oscilará según su espesor, y comprenderá por lo general, los siguientes rangos:
Estos precios de las bolsas de plastico son orientativos y no preceptivos, recayendo finalmente la decisión final sobre el comerciante que las distribuirá a sus clientes.

¿Esto quiere decir que ya no habrá bolsas gratuitas como antes de entrar en vigor esta normativa? Pues no. Aún queda una opción, que son las bolsas de plástico compostables, las cuáles son el único tipo de bolsa tpv que se permite su entrega gratuita. Sin embargo, en primer lugar, al no ser obligatorio su uso, sólo estarán disponibles en algunos establecimientos. En segundo lugar, a pesar de que su descomposición en el medio natural es más acelerada que otros tipos de plásticos, durante el proceso, no deja de generar un perjudicial impacto visual con efectos negativos, en sectores, como ya mencionamos, como el turístico.
Motivo el anterior, por lo que lo más recomendable es cambiar nuestros hábitos de consumo y optar por las bolsas de plastico reciclables o reutilizables 💯, cuyo espesor o densidad le aporta fuerza y gran durabilidad para ser utilizadas durante muchísimo tiempo, y por ende, evitar generar residuos plásticos. 👌
Asimismo, en lo que afecta a los comerciantes, que se ven obligados a realizar una inversión inicial para disponer de bolsas de plastico en su negocio, y no sepan donde comprar bolsas de plastico baratas 👀 que les permitan ajustar al máximo su precio de cara a sus clientes, en nuestra tienda online tenemos las Mejores Ofertas del mercado. 👌
Sobre la forma y las medidas de una bolsa para su uso en establecimientos comerciales, la normativa de 2021 no dice nada al respecto, pueden ser bolsas de platico grandes o pequeñas, según las necesidades o las dimensiones da la compra.
Por lo general, el tipo de envase dependerá del tipo de establecimiento. En comercios ultramarinos, supermercados, pescaderías, carnicerías, fruterías y demás tiendas de alimentación es común encontrar bolsas de plastico de camiseta.
Por otro lado, las bolsas de plastico con asa ancha por su estética más fina y elegante, son las favoritas del sector textil. Estas bolsas de plastico para ropa, calzado y complementos pueden poseer diferentes formas, siendo generalmente las de calzado, al contener cajas rectangulares, de una base superior a la altura.
Existen negocios, que por la especial tipología del producto que oferta, precisa de envases especiales, como es el caso de los restaurantes con servicio a domicilio. Los alimentos cocinados precisan de bolsas de plastico con cierre o envases de comida para llevar que contengan líquidos y temperatura. Lo cierto, que para este caso particular, aunque no es común su reutilización de vuelta al restaurante, los recipientes o envases para llevar comida a domicilio, siendo su material de suficiente densidad, nos permite su uso en la cocina del hogar, lo cuál, es otra manera de colaborar en la disminución de producción de este tipo de residuos.

Otro de los preceptos que esta normativa contempla se refiere a su ámbito de aplicación, haciendo referencia a los puntos de venta que están obligados a cumplirla. En ella señala tanto a las tiendas físicas, como aquellas que trabajan de forma online con entrega a domicilio. Y por ende, las bolsas de plástico para envíos de correos se integran dentro del Real Decreto. Como excepción, se excluyen los sobres destinados a envíos, que por sus necesidades especiales, precisan de características que resistan las condiciones del transporte y protejan los artículos.
Como último punto a tratar, mencionaremos que, a pesar de tener conocimiento de los efectos nocivos en el medio natural del uso del colorante sintético en la industria, lo cierto es que el Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo no hace mención sobre el uso de envases tpv de color, correspondiendo la elección al comerciante, e incluso si lo prefiere, usar bolsas de plastico transparentes. Esta permisión, concede al vendedor la posibilidad de anunciarse haciendo uso del «merchandising» a través de la entrega de bosas de plastico personalizadas. Una concesión, que colabora en la ayuda económica, sobre todo de aquellos que más lo necesitan, como el pequeño comercio, generando una economía circular que contribuya a cubrir el desembolso inicial para la adquisición de bolsas de plastico a fabricantes.