Mi cesta
Una de las acciones prioritarias tras el montaje de nuestra recién adquirida impresora es la de nivelar la cama de nuestra impresora 3D. De no hacerlo, los problemas durante la impresión de nuestras piezas acabarían por embarcarnos en un desencanto nada realista. Saber calibrar la cama de la impresora 3D, junto con otras necesidades técnicas de mantenimiento que todo maker debe aprender para depurar la técnica en sus impresiones, no sólo logrará la perfección milimétrica de nuestras piezas, evitando problemas que nos causen desaliento, sino que además, le ayudará a avanzar para comprender todo lo que la impresión 3D le puede regalar y por qué este mundo de la fabricación aditiva resulta tan fascinante.
Una mala nivelación hará que nuestra primera capa no se adhiera correctamente a la cama, además de poder ocasionar obstrucciones en el nozzle.
Incluso, aún habiendo realizado una calibración inicial de base calefactora, con el tiempo, puede volver a desnivelarse, por lo que debemos mantenernos alerta a las pistas que nos desvelarán si en el caso de que nuestra impresión esté fallando, si el problema deriva de una mala calibración de la cama. Entre las observaciones que debemos detectar se encuentran las siguientes:
Como dice el refrán «cada maestrillo tiene su librillo», y en este caso, si bien es cierto que todos empezamos midiendo utilizando un folio como referencia de distancia, también que con el tiempo y la depuración de nuestra técnica personal, cada uno acaba por nivelar la cama de la impresora 3D en la forma que más cómoda le resulte.
Hoy te mostraremos la forma más sencilla para principiantes, aunque también lo suficiente precisa para ser tu método definitivo. Comenzaremos haciendo un primer calibrado utilizando, como ya hemos hecho mención, un folio como referencia. Después, para precisar aún más, continuaremos haciendo una segunda nivelación utilizando un modelo STL para imprimir cuyo enlace de descarga también te obsequiaremos aquí.
Al principio el proceso parece un poco iterativo porque al ajustar una de las esquinas afectará a las demás, por lo que tendrás que repetir el proceso varias veces. El punto exacto en el que sepas certeramente que tu cama se encuentra correctamente nivelada será cuando las esquinas apenas requieran ajustarlas durante el repaso de las mismas.

Para nivelar la cama de tu impresora 3D de forma manual, lo primero será llevar el extrusor hasta el punto de origen. Para ello debemos seleccionar «Prepare» o «Preparar» y después, «Auto Home» o «Llevar al origen».
Una vez que el extrusor se encuentra en el punto de origen, tendrás que llevarlo a cada una de las cuatro esquinas para medir la distancia entre la boquilla y el nozzle. En el caso de impresoras 3D con nivelación manual, como la Ender 3, tendrás que hacerlo tú mismo deshabilitando previamente los motores. Para deshabilitarlos, selecciona «Prepare» o «Preparar», y después, «Disable steppers» o «Desabilitar paso a paso».
Sin embargo, si tu impresora integra nivelación semiautomática o nivelación asistida, como la Anycubic Quirón, será ella misma la que se desplace automáticamente indicándote los puntos en los que debes calibrar la cama. Para ello iremos de nueva a la opción «Preparar», después seleccionaremos «Nivelar plataforma», y finalmente «Level corners». Después, cuando acabemos con un punto y queramos pasar al siguiente, pulsamos «Next corner» en la pantalla de la impresora.
Recuerda que el folio tiene un grosor de entre 0,15 y 0,2, por tanto, sólo sirve como referencia si esa la distancia que buscas según la altura de capa a la que imprimirás, tal como te explicamos en el punto anterior. Lo que debes de hacer con el papel, es introducirlo en el espacio entre base y nozzle en cada una de las esquinas, y comprobar la distancia entre ambos puntos. El folio debe pasar haciendo fricción pero sin atascarse, ni tampoco pasar de forma holgada. Entonces, giraremos el regulador de rosca que está justo de bajo de la esquina que estemos nivelando para acercar o alejar la cama de la boquilla y conseguir la distancia correcta entre ambos.
Repite el proceso tantas veces como haga falta hasta que ajuste completamente la calibración.
En el último punto, haremos una impresión de prueba para verificar que la nivelación está correctamente ajustada. Para ello, imprimiremos un test de nivelado, cuyo enlace de descarga del archivo stl te dejamos aquí abajo.
Después, nos iremos a nuestro programa laminador donde prestaremos especial atención a la primera capa que es la que nos interesa. Reduciremos la velocidad para que nos dé tiempo a nivelar la cama la impresora 3D mientras imprimimos, en caso de necesitar reajustar. Y después, activaremos la «falda» en la opción de adherencia de impresión.
Pues bien, en este punto, sólo queda comenzar a imprimir el test de nivelado y observar sobre la marcha si la cama precisa de reajustes de calibración. Para lograrlo, observaremos la distancia entre las líneas de filamento. Si están muy separadas es porque la boquilla está lejos de la base, y si están muy juntas, es porque está demasiado cerca. Hay que buscar el punto intermedio donde las líneas al juntarse darían lugar a una superficie lisa. Tal como se muestra en la imagen. E iremos nivelando la cama utilizando los reguladores de rosca inferiores, al igual que en el método con el folio, sobre la marcha mientras la impresora está imprimiendo el test de nivelado.
