Mi cesta
La bioimpresora 3D no deja de sorprendernos. Desde su creación en 2017, por CIENTÍFICOS ESPAÑOLES, para la impresión de piel humana, completamente funcional, son múltiples las direcciones y caminos que este gran invento sigue tomando, entre ellas, la NASA.
Estos investigadores españoles provienen de la Universidad Carlos III, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, y del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, en Madrid. Trabajando junto a la empresa Bion Dan Group, llevaron a cabo dicho proyecto con miras a la impresión de tejidos destinados a trasplantes en pacientes, y pruebas médicas o cosméticos.
Este sistema de impresión es muy similar a uno convencional de 3D. Destaca el módulo de las biotintas. Su disposición nos recuerda a los cartuchos de tinta de colores. Sin embargo, con la peculiaridad, de que en su lugar, se sostienen jeringas con proteínas, células y factores de crecimiento y estructuras. Finalmente, en estos inyectores se integran proteínas responsables de dar forma al tejido.
Por consiguiente, serán esta vez, científicos israelíes, ubicados en La Estación Espacial Internacional de la NASA, los que darán un impulso revolucionario al invento de la impresora 3D.
Aleph Farms, empresa encargada del proyecto, permitió, por primera vez en la historia, la impresión de carne de vacuno. Y nada más ni menos que en el Espacio.
Esta demostración, resultó prueba irrefutable sobre la posibilidad de conseguir carne destinada al consumo humano dentro de un entorno adverso y sin recursos.
Siguiendo el modelo establecido por los españoles, los científicos espaciales se valieron de nutrientes para hacer que las células de una vaca se multiplicasen siguiendo el proceso natural de regeneración del tejido muscular.
No hay duda de que el bioproyecto, llevado a cabo en la NASA el 26 de Septiembre, fue todo un éxito. «Hemos producido con éxito los primeros trozos de filete de res cultivados a partir de células naturales, sin dañar a ningún animal. La carne es un tejido complejo. Este avance incluye varios tipos de células. Que se encuentran en los cortes convencionales o en la carne cultivada en conjunto fuera del animal. Para así, formar una estructura 3D similar a la carne pero que utiliza métodos más sostenibles, seguros y éticos. Estos primeros cortes de carne basados en células demuestran nuestra capacidad de lograr nuestra visión de producir filetes». Sostiene Didier Toubia, CEO de Aleph Farm.
Ciertamente, esta es la gran oportunidad para que el ser humano pueda alimentarse a partir de carne sintética. Sus posibilidades llegan desde la nutrición adecuada de los astronautas en sus misiones espaciales, hasta la producción de alimentos sostenibles sin agotar los recursos de la tierra.
Sin duda, se trata de una noticia esperanzadora para la humanidad. Tal innovación en el sector alimentario podría llegar a paliar los efectos negativos sufridos en el planeta por la contaminación. Una alimentación segura que no precisa de tierra ni agua. Definitivamente, proporciona una solución a uno de los mayores problemas sufridos a raíz del Cambio Climático.

