Mi cesta
Comprar una impresora, a menudo resulta una tediosa tarea al ser una acción que realizamos generalmente cada par de años, con el fin de la vida útil de la anterior. Un periodo de tiempo en el que la actualización de este aparato hace que hayamos quedado un poco obsoletos en lo que a conocimientos sobre impresoras se refiere.
Así pues, ponernos al día en cuanto a las características y funciones que los nuevos aparatos nos pueden ofrecer, será nuestra tarea principal para poder adentrarnos con seguridad en la tienda de impresoras y estar convencidos de que lo que estamos comprando es lo mejor para nosotros.
Para poder elegir de forma acertada en el momento de comprar una impresora hemos de tener en cuenta una serie de puntos, y a partir de ahí, todo irá sobre ruedas:
Para no llevarnos sorpresas, debemos descartar que el sistema operativo que usemos habitualmente, no sea incompatible con el modelo de impresora escogido. Generalmente, Windows y MacOS son los más usados, aunque ya muchas empresas e incluso particulares usan de forma frecuente Linux o Ubuntu, debido a la ventaja de su gratuidad.
Claramente las exigencias no son las mismas en una impresora domestica que una impresora para trabajar, aunque a veces, es cierto, que también pueden ir de la mano, como cuando tenemos la oficina en casa.
Lo cierto, es que el catalogar el aparato como para casa o para el trabajo, es algo generalizado, pero al final, cada situación es individual y dependerá de los requerimientos de tu actividad.
Por regla general, una impresora para el hogar tendrá una demanda más familiar, tareas para el cole, facturas, recetas… Para estas labores solemos aconsejar una impresora con sistema de inyección a tinta. Son más económicas que la tecnología láser, y permitirán impresiones a color sin gastar demasiado.
Pero si necesitas un alto rendimiento y tienes un volumen de impresiones alto, entonces, lo mejor es adquirir una impresora láser. Sus cartuchos de tóner tienen una mayor durabilidad lo que reduce notablemente los costes en tinta. Asimismo, aguantan mejor la presión trabajando de forma dinámica y sin atascos, además de mantener una velocidad mayor aligerando así la carga de trabajo.
La balanza entre los sistemas de impresión de más demandados del mercado tiene su mayor peso en tus propias necesidades.
Como ya hemos comentado en el punto anterior, las impresoras láser son mejores cuando solemos hacer un número elevado de impresiones, al estar preparadas para ello. Entre las cualidades que favorecen esta función, se encuentra el hecho de tener una bandeja de entrada y salida con mayor capacidad, evitando recargar el papel de forma constante. Por otro lado, suelen venir con una buena RAM que la hará trabajar fluidamente y sin taponamientos.
Otras de las ventajas de las impresoras con laser reside en la velocidad de impresión, agilizando con ello las tareas. Además de que suelen incluir funciones más orientadas al ámbito laboral, como viene siendo el Fax.
Entre las impresoras láser, se distinguen las monocromo y las impresoras láser a color. En la mayoría de las oficinas se realizan únicamente impresiones monocromo, ya que dichas multifunciones están destinadas a documentos, facturas y demás. Por lo que la inversión inicial es mucho más barata, ya que las impresoras láser a color suelen contar con un coste bastante superior.
No obstante, como ya hemos mencionado anteriormente, las copias tienen un coste muy bajo, sobre 0,1 céntimos, al tener el cartucho de toner una durabilidad 6 veces superior al cartucho de tinta, y contar con un coste moderado, sobre todo en el caso de los toner compatibles, aún mucho más asequibles.

Por otro lado, si precisas de impresiones a color, pero de forma puntual, en ese caso no compensa comprar una impresora láser a color, siendo mejor idea, adquirir una con sistema de inyección a tinta.
No obstante, las impresoras de inyeccion de tinta, no sólo son una buena opción cuando buscamos comprar una impresora barata, además cuentan con otras cualidades también muy interesantes. Entre ellas, destacan la calidad de impresión de sus imágenes, y sus diseños modernos y minimalistas. Además de ser ligeras y fácilmente transportables, teniendo las posibilidad de trasladarlas con mayor facilidad en caso de contar con segunda residencia, por ejemplo.
Los precios irán en relación a muchos factores, la marca, el modelo, las funciones. Aunque no siempre a mayor precio significará mejor calidad, por eso, debemos estar muy atentos a detalles como lo que el modelo escogido nos puede ofrecer, o en el caso de llevar algo de tiempo en el mercado, también es muy buena idea consultar las opiniones de otros consumidores que la hayan probado para ver qué tal resultados les ha dado. Lo que sí, debemos tener claro ante todo, es el presupuesto con el que contamos, y a partir de ahí, conseguir la mejor impresora y más adaptada a nuestras necesidades con ese dinero con el que contamos.
A menudo las impresoras incorporarán en la misma bandeja, o en una aparte, un sistema para utilizar papel de diferentes tamaños y grosores. En la descripción del producto debemos observar cuáles son los que la impresora acepta. Antes de comprobarlo, necesitaremos preguntarnos ¿Qué papel para impresora vamos a necesitar? ¿Sobres? ¿Cartulina? ¿Folios?
En el mercado, existen también algunos modelos de impresoras domésticas que aceptan además, la impresión de folio A3. Un tamaño el doble de grande que el universal A4 pero que en algunos casos, aparecen incluidos en impresoras pequeñas. Sin embargo, tan sólo son recomendables, para copias puntuales ya que suelen trabajar despacio este formato.
Si en tu situación, por tu trabajo, o cualquier otro motivo, precisas de impresiones A3 de forma habitual, lo mejor es que elijas un modelo específico para impresión de gran tamaño. Las dimensiones de la impresora serán mayores, pero como contrapartida, podrás realizar tus copias con mayor velocidad y cantidad.
Cuando buscamos ahorrar, a menudo nos movemos entre modelos que contengan los mejores precios de compra, sin embargo, frecuentemente, la gran mayoría de consumidores, olvidan tener en cuenta los costes de mantenimiento.
En dichos costes, se reflejan el consumo energético, si necesita papel especial, etc. Pero sobre todo, y el que más vamos a notar, será el de los consumibles. Por ello, para evitar sorpresas desagradables cuando ya no exista remedio, antes de comprar una impresora debemos verificar que el precio de sus cartuchos de tinta, o toner, según el tipo de multifunción, sean también económicos.
Pues a menudo, nos podemos encontrar con ocasiones en las que la impresora sea muy barata y los cartuchos tengan un precio desorbitado. Además, no sólo es recomendable comprobar el precio de los cartuchos, sino también, si ese modelo cuenta con cartuchos genéricos. Porque cuando de ahorrar se trata, los Cartuchos Compatibles cuando son de Calidad 💯 como los de nuestra tienda, pueden suponer un ahorro de hasta el 80 % con respecto a los originales.

Las impresoras individuales forman parte del pasado, y en la actualidad, las múltiples conexiones que nos pueden ofrecer establecen el escenario ideal para trabajar sobre una impresora compartida. Algo ideal tanto para casa como para el hogar, donde todos podrán hacer uso o disfrutarla por igual.
La impresión sin cables o a distancia, ha llegado tan lejos que a veces no es necesario ni encontrarse dentro del mismo edificio. Hoy día la conectividad se puede obtener desde multitud de vías. Impresión a través del router Wifi, a través de Wifi Direct por medio de una aplicación en nuestro smartphone o dispositivo móvil, a través del tradicional puerto USB, ethernet, o por una orden desde nuestro correo electrónico (desde cualquier parte del mundo). Las posibilidades son infinitas ¿Cuáles usarás tú?
Ya te he mostrado los puntos más destacados en los que debes fijarte a la hora de comprar una impresora, pero existen muchos más. A continuación te dejamos algunos de los que muchas veces solemos pasar por alto: