Mi cesta
Al comienzo del curso escolar, llega el momento de realizar una lista con todos aquellos materiales que el nuevo año académico exige a los estudiantes para aprender, trabajar y llevar a cabo sus tareas. Sin embargo, existe una, que no en todos los casos solemos marcar con prioridad, y sin la cuál todo lo demás, acaba por convertirse en un caos. Pero no importa, porque en nuestro post, siempre encontrarás modelos de plantillas de agenda para imprimir que tendrás a tu disposición durante todo el curso.
Todos sabemos del esfuerzo económico que conlleva cada inicio de curso tan sólo en material escolar. Por ello, una de las mayores ventajas de imprimir nosotros mismos nuestra agenda, es precisamente el ahorro. Y es que podemos realizarla simplemente con materiales que tengamos por casa.
Para imprimir tu agenda necesitas lo siguiente:
Nuestro consejo es que no imprimas agenda para todo el curso, ya que sería absurdo ir cargando con el tocho de folios diariamente. Lo mejor, es que antes del comienzo del curso imprimas las hojas informativas, es decir, aquellas que llevan tus datos personales en caso de pérdida y el calendario. Y después, continúes imprimiendo hojas como para una o dos semanas. Y listo.
Las hojas de las agendas para imprimir son generalmente todas iguales, salvo, que te aburras de la plantilla que vienes usando, y decidas cambiarla por otra, puesto que es una de las ventajas de elegir usar una agenda imprimible. Luego, el hueco de los datos cambiantes, como la fecha, viene en blanco para que lo rellenes tú mism@. Algo, que puedes realizar a mano, una vez lo imprimas, o digitalmente de forma fácil con cualquiera de la multitud de programas que existen para la edición de imágenes. Ejemplo sería el Paint que, además, puedes descargar AQUÍ.
Para reunir tus hojas en modo de cuaderno, no te recomendamos que utilices carpetas de anillas ya que ocupan mucho grosor y limitaría el espacio restante en la mochila. En su lugar, existen otras opciones mucho más ligeras para recoger y llevar organizadas todas las hojas de la semana, como un portafolios con pinza. O un simple portafolios de cartulina con abertura de libro para que las hojas sean accesibles a la hora de escribir.
Cuando la semana finalice, ya no será necesario seguir transportando las hojas con fecha ya pasada. Sin embargo, no es recomendable tirarlas a la basura hasta que no haya transcurrido algún tiempo. Esto es recomendable por el motivo de que por cualquier circunstancia, precisemos consultar algún dato del pasado, y nuestra agenda, no deja ser la mejor forma de hacer un seguimiento de todos nuestros movimientos. Así pues, almacenaremos nuestras tareas ya completadas al menos un mes antes de echar las hojas a la papelera.
Y por supuesto, igualmente, al finalizar la semana, si también terminamos con nuestras hojas vacías, imprimiremos las precisas para continuar nuestras notas durante la semana siguiente.
Como ya hemos mencionado, imprimir nuestra propia agenda resulta mucho más económico, además de la ventaja de aligerar peso y espacio en nuestra mochila al no tener que llevar el contenido de un año completo sobre las espaldas. Pero también cuenta con otras virtudes: